Dinero mercancía · Historia del dinero
Conchas, sal y piedras gigantes: cuando el dinero era una cosa
Antes de las monedas y los billetes, muchas sociedades usaron objetos con valor propio como medio de pago. Algunos casos son tan extraños que todavía hoy obligan a replantear qué es el dinero.
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Origen del tema: qué es el «dinero mercancía»
Los historiadores llaman dinero mercancía al que tiene valor por sí mismo, además de servir como medio de pago: metales, granos, sal, telas o conchas. Para funcionar bien, ese objeto debía reunir varias cualidades: ser duradero, fácil de transportar, divisible, reconocible a simple vista y relativamente escaso. Ningún objeto las cumplía todas a la perfección, y por eso cada sociedad eligió el que mejor se adaptaba a su geografía y a su comercio.
Contexto histórico: cuatro ejemplos
1. Las conchas cauri
El caracol marino cauri (Monetaria moneta) fue probablemente una de las monedas más extendidas de la historia. Se recolectaba sobre todo en las islas Maldivas y circuló durante siglos por las rutas del océano Índico, Bengala y África occidental. Era pequeño, resistente, difícil de falsificar y se contaba con facilidad. Los historiadores Jan Hogendorn y Marion Johnson documentaron cómo, entre los siglos XVII y XIX, los comerciantes europeos transportaban toneladas de cauris hacia África occidental, donde se usaban en el comercio, incluido el comercio de personas esclavizadas.
En China, las conchas se usaron como medio de valor en la Antigüedad, e incluso se fabricaron imitaciones en bronce. La huella quedó en la escritura: el componente 貝 (concha) aparece en caracteres relacionados con el valor, como 財 (riqueza), 貨 (mercancía), 買 (comprar) o 貴 (caro).
2. La sal
La sal era indispensable para conservar alimentos y, por eso, muy valiosa. En la actual Etiopía, barras de sal llamadas amolé circularon como medio de pago hasta bien entrado el siglo XX. En el caso romano hay que ser cuidadosos: la palabra latina salarium está emparentada con sal, pero la idea de que los soldados romanos cobraban literalmente en sal no está bien respaldada por las fuentes antiguas. Es una interpretación popular, no un hecho demostrado.
3. Los cigarrillos del campo de prisioneros
En 1945, el economista R. A. Radford publicó en la revista Economica un análisis de la vida económica en un campo de prisioneros de guerra donde había estado internado. Los cigarrillos de los paquetes de ayuda se convirtieron en moneda: tenían precios, sufrían inflación cuando llegaban muchos paquetes y deflación cuando escaseaban. Es un ejemplo moderno de dinero mercancía surgido espontáneamente.
4. Las piedras rai de Yap
El caso más sorprendente está en la isla de Yap, en Micronesia. Sus habitantes usaban como medio de valor grandes discos de piedra caliza, llamados rai, tallados en las islas de Palaos, a varios cientos de kilómetros, y transportados en arriesgadas travesías. Algunos superaban los tres metros de diámetro. Lo notable es que las piedras más grandes casi nunca se movían: cuando cambiaban de dueño, la comunidad simplemente recordaba quién era el nuevo propietario.
¿Sabías que…?
El etnógrafo William Henry Furness III contó en 1910 que en Yap se seguía considerando valiosa una piedra rai que se había hundido en el mar durante su traslado. Nadie la había vuelto a ver, pero todos aceptaban que existía y que pertenecía a una familia concreta. En 1991, el economista Milton Friedman usó esta historia para mostrar que el valor del dinero depende, en buena medida, de un acuerdo colectivo sobre quién es dueño de qué.
Por qué el dinero mercancía fue perdiendo terreno
El gran problema del dinero mercancía es que su cantidad depende de la naturaleza y del comercio, no de las necesidades de la economía. Cuando llegaban demasiadas conchas a un mercado, su valor se desplomaba; cuando escaseaba la sal, todo se encarecía. Los metales preciosos resolvieron parte de estos problemas gracias a su durabilidad y a que podían dividirse con precisión. Ese sería el siguiente capítulo: la moneda acuñada.
Fuentes consultadas
- Hogendorn, Jan y Johnson, Marion. The Shell Money of the Slave Trade. Cambridge: Cambridge University Press, 1986.
- Davies, Glyn. A History of Money: From Ancient Times to the Present Day. Cardiff: University of Wales Press, 1994.
- Radford, R. A. «The Economic Organisation of a P.O.W. Camp». Economica, vol. 12, n.º 48 (1945), pp. 189-201.
- Furness, William Henry III. The Island of Stone Money: Uap of the Carolines. Filadelfia: J. B. Lippincott, 1910.
- Friedman, Milton. «The Island of Stone Money». Hoover Institution, Working Papers in Economics E-91-3, 1991.
- Plinio el Viejo. Historia natural, libro XXXI (sobre la sal y el término salarium).
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